El tribunal constitucional de la República de Chile ha resuelto prohibir la distribución del anticonceptivo de emergencia "levonorgestrel 0.75 mg" conocida también como la "píldora del día después" en consultorios. La medida ha generado reacciones diversas en la sociedad.

Hay quienes piensan que la prohibición atenta contra la libertad de decidir si tener o no hijos, hay quienes dicen que la píldora es abortiva, otros que por ser de escasos recursos no podrán acceder a ella en caso de que la necesiten. Todos hablan: la política, la religión, la ciencia, la farándula, las artes...................y El Christian.

Situación compleja. cada quien tiene su óptica del asunto.

Mi opinión en este tema es que apoyo su existencia, lo que no quiere decir que la sociedad tenga acceso libre a tomar la pastillita cada vez que le venga en gana. Mi postura es 100% científica.

Consumir 0.75 mg de levonorgestrel es una cantidad grande de hormona, esto quiere decir que puede causar efectos indeseados en quienes lo consumen con cierta regularidad.

Por experiencia, puedo decir que quienes conseguían la píldora en consultorios, no la utilizaban en muchos casos como anticonceptivo de emergencia, sino como método anticonceptivo, lo cual es una aberración considerando que existen otros métodos de anticoncepción menos contraindicados.

El casco de combate.

Muchas personas que están en contra de la prohibición de la distribución de la píldora plantean que el uso del preservativo no ofrece seguridad total en una relación sexual, por lo que se hace necesario contar con la píldora en caso de dicha emergencia, tal como lo estipula el vademecum de drogas medicamentosas chileno.

En mi duda me dispuse a realizarle un control de calidad a los preservativos. Hice pruebas simples de resistencia a la presión y de elasticidad, y me di cuenta de que es bastante dificil romper un preservativo si éste se encuentra en buenas condiciones. "El problema está en el método" me dijo una vez un médico; comó conservar un preservativo, cómo retirar el envase, comó colocarlo, son fundamentales en el uso correcto de éste, y quien no sabe como usarlo marca la diferencia.

Otro dato importante es que hay que comprar marcas confiables de preservativos, esto también va para los servicios de salud públicos.

Como conclusión, puedo decir que no saber usar un preservativo no es problema del Estado.

Ser o no ser.

Aun no existe un concenso amplio sobre si el levonorgestrel es o no abortivo. Desde lo político la opinión varía deacuerdo a si el espíritu es laico o no. Quienes son cercanos a grupos religiosos van a plantear que la píldora es abortiva; Quienes son laicos no, y es aqui donde se expone el derecho constitucional de proteger la vida del que está por nacer, por lo tanto el estado chileno no debiera permitir su uso.

Como el tema político derivó en un tema de creencias, la iglesia católica expone sus estudios al respecto realizado por científicos-sacerdótes validando su posición. lo que puede facilmente interpretarse como propaganda debido a que la corriente de ciencias más laica plantea lo contrario.

Este es el punto mas complejo del asunto. Yo pienso que no es abortiva.

No violarás.(suena a Mandamiento-utopía)

La Violación es una de las manifestaciones humanas mas irracionales que existen, no tiene respeto por género, edad ni estrato social. El estado lo califica como delito criminal.

Una de las concecuencias de la violación es en muchos casos, un embarazo no deseado, con todo el dolor que ello conlleva, el hijo producto de una violación transporta recuerdos imborrables nefastos para quien haya sido violada.

Aca nuevamente nos enfrentamos al problema polarizado, algunos plantean la necesidad de la existencia de la píldora(como yo) y otros que ofrecen la solución de la adopción porque al fin y al cabo es una vida.

Proponer la adopción es un tanto ingenuo a mi juicio.

Con todo lo anterior, me gusta la idea de que exista la píldora en los consultorios (quizas en comisarías) pero solo como una via de emergencia en caso de violación. Sin embargo, no me gusta cómo la sociedad ha tomado el tema. Prohibir la píldora no coharta la libertad sexual porque no es el único anticonceptivo, pero prohibirla porque atenta contra la vida es muy irresponsable hacia nuestra sociedad.

Un saludo

Chris.