Igual como que daba susto, como que te podría pasar lo que a penélope (Tu no eres quien yo espero). Afortunadamente no fue asi.

Después de casi dos años de no ver al Lucho, con quien compartimos tantas tonteras juntas, tantas juergas y de tanto reirnos del mundo entero y que lo vimos por última vez esa noche cuando contrajo matrimonio, un buen día recibo un correo del Lucho invitandonos a su casa con su familia.

Le comuniqué la noticia a Daniel y la idea le encantó, y como yo tenía libre ese fin de semana, se daba todo como para poder reunirnos y de acordarnos de las anecdotas que hemos vivido juntos los tres. Aunque para mi podía convertirse en un encuentro con alguien que no conozco, porque la gente tiene que convivir en escenarios distintos toda su vida y eso como que los hace cambiar.

Cuando llegammos a santiago Con daniel, la cosa ya veia festiva, el chofer del colectivo nos pregunta:¿a donde van? y sin pensarlo yo le dije: "a la casa del Lucho" como si fuera el ser mas famoso de la city.

Al dar con el barrio donde vivía "el Lucho" nos desorientamos un poco hasta que de la otra esquina oimos un insulto irreproducible que venía de la otra cuadra. Era el famoso Lucho que nos daba la bienvenida como lo hacía antaño. Abrazo fraterno con él y enfilamos hacia su casa. Estaba reunido el trio mas feliz del mundo.

Para resumir, durante ese finde todo era motivo de risa, haciamos reir a la cajera del supermercado, A la leslie (esposa del Lucho) aunque no creo que los vecinos se hayan reido mucho, por la bulla que metimos de noche, porque cantamos hasta la hora del loly. Lo único malo fue que cuando estabamos haciendo el asao-copete de noche en el patio, la Leslie nos quería hacer entrar a la casa porque hacia frio y nosotros queriamos comer al lado de la parrilla (como machos que somos) por lo que decidimos entrar la parrilla pa' adentro y nos retó, asi que tuvimos que entrar con la carne y dejar que la parrilla se enfriara, lástima.

Me emociona darme cuenta que cuando nosotros tres nos juntamos nos entendemos, decir una palabra es como decir un discurso completo (con chiste incluido) y que los lazos aun están firmes.

Agradezco mucho la paciencia que tuvo la Leslie con nosotros y que la próxima vez que nos reunamos, vamos a lograr que se mee de la risa.

Este post está dedicado a mis amigos Luis Rodrigo y Daniel Enrique.....